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La historia de
cómo Squaresoft revolucionó el género de los RPG de forma
definitiva. Preparaos para un viaje fantástico…
La Frontera
Final
By Cursed.
Desde sus orígenes como aspirante al trono que ocupaba
Dragon Quest de la compañía Enix en los 8 bits hasta su
reinado indiscutible en el olimpo de los grandes juegos, el
ascenso de Final Fantasy ha sido tan fascinante como
cualquiera de las enrevesadas historias que retrata en los
diversos capítulos que forman la saga hasta el momento.
Érase una
vez, hace mucho tiempo… (FF I, II & III)
La revolucionaria saga de aventuras de Square inició sus
andaduras en el año 1987, época de las consolas de 8 bits.
En la NES (Nintendo Enterteinment System) triunfaba el
increíble RPG Dragon Quest de Enix, pero un año más tarde
Square atacó con un juego mucho más completo llamado: Final
Fantasy.
Final Fantasy presentaba una oferta diversa de
sucesos y objetivos mucho más suculenta que los meros
subjuegos de Dragon Quest, ¡y esto solo en las dos primeras
horas de partida!
El argumento giraba en torno a 4 guerreros de la luz que
habían aparecido para acabar con la oscuridad mediante 4
misteriosos cristales y que acababan enfrentándose al
mismísimo Caos en el infierno 2000 años en el pasado para
completar un ciclo creando a su vez su propia leyenda.
El juego fue un éxito en Japón y propuso los combates por
turnos en el campo de batalla. Con este sistema de batallas
efectivo e innovador Square se dedicó de lleno en la trama
de la secuela: Final Fantasy II que salió en 1988.
Final Fantasy II trataba sobre un imperio
maligno que en su conquista del mundo conquistaba el pueblo
de nuestros 4 protagonistas (Fionel, María, Guy y León)
destruyéndolo y dejándolos huérfanos. A partir de ahí, los 4
jóvenes se unen a una resistencia en contra del malvado
Imperio para acabar con él de una vez por todas.
El argumento no parecía nada del otro mundo pero Square
incluyó tantos elementos de traición que el jugador tenía
que esperar hasta el final para ver quienes eran realmente
buenos y quienes malos. Incorporó también un sistema de
niveles según el cual cuanto más usabas una habilidad, más
fuerte se hacía.
A finales de los 80, la NES estaba a punto de desaparecer ya
que se venía cerca la nueva máquina de 16 bits de Nintendo:
SNES (Super Nintendo Enterteinment System). Sin embargo
Square creó una última aventura para despedirse de la NES,
el Final Fantasy III (1989).
El nuevo juego presentaba además de unos gráficos nunca
vistos un sistema de trabajos mediante el cual los
personajes podían cambiar su clase de trabajo a cualquiera
de las que había.
Los 3 juegos fueron un éxito en el país del sol naciente,
pero por desgracia, ninguno de estos 3 capítulos de Final
Fantasy salieron fuera de Japón (en aquel momento) por
problemas técnicos y de traducción. ¡Una auténtica
injusticia!.
Nuevas
fantasías… (FF IV, V & VI)
Con la salida del
esperadísimo por aquel entonces
Final Fantasy IV
se presentó el <<sistema de batalla temporal activo>> que,
con el tiempo, se convertiría en la columna vertebral de
muchos títulos de Square. El sistema inyectaba a las
batallas unas grandes dosis de tensión y movilidad, puesto
que los miembros de equipo y los adversarios se enzarzaban
en disputas de forma simultánea, de tal forma que la
sanación de heridas o otras tareas similares se realizaban
en un solo turno de batalla, por tanto, dejo de ser un lujo
reservado a los momentos de paz.
Semejante mejora
de la jugabilidad sumada a la potencia de los 16bits,
convirtió a Final Fantasy IV en el primer juego capaz de
dejar boquiabiertos a los users gracias a unos gráficos y a
un apartado sonoro espectaculares.
A Square le salió
pronto la competencia con el juego de Nintendo: Zelda, y el
mercado americano no respondió como se esperaba a la compra
de Final Fantasy IV siendo este el primero en salir en
tierras Estadounidenses.
Para arreglar
este asuntillo americano, los de Square crearon un Final
Fantasy único para el mercado americano, el Final Fantasy
Mystic Quest también llamado Final Fantasy USA estrenado en
1992 que además salió a precio de ganga ya que su función
consistía en traer gente al género.
El juego en si fue en la teoría una idea genial, y en la
práctica uno de los grandes fallos de Squaresoft ya que fue
un fracaso total.
Square no tardó
después de esto en sacar la quinta entrega (Final
Fantasy V) de su gran saga en el mismo año (1992) en
Japón. Y para arreglar el error americano de Mystic Quest
decidió que el Final Fantasy V saliese en USA con el título
de FF 3 pero de nuevo, empezaron a salir un montón de
dificultades y al final, el FF V no salió en América hasta
la llegada del pack Anthology para PSone en 1999.
Aunque se lanzó
en el 99, el hecho de no poder jugar al Final Fantasy V en
el 92 fue una auténtica lástima, ya que incluía unas
características muy avanzadas para la época, como el
mejorado sistema de trabajo que permitía a cada personaje
elegir entre 22 clases de trabajo diferentes, desde los
magos y espadachines a los innovadores adiestradores de
animales (que se verían de nuevo en FF Tactics para GBA) o a
los curiosos bailarines.
Además, cada
clase disponía de unas habilidades concretas que podía
“fusionar” con las de otra clase para hacer al personaje
mucho más fuerte y efectivo.
Tras el éxito de
este título entre los compradores japoneses, Squaresoft of
América intentó resucitar a FF V, y lo bautizó bajó el
título de Final Fantasy extreme.
Con lo que no
contaba Square era con el programa de reestructuración
masiva que sufrió en 1996 dejando algunas de sus divisiones
cerradas y a la cúpula dividida en 2: Square LA y Square
Honolulu, división esta última famosa por la producción de
“Final Fantasy: la fuerza interior”.
La SNES se
agotaba y llegaba ya la gigante de 32 bits de Sony, la
Playstation. Aún así Square decidió sacar su último título
para SNES: Final Fantasy VI.
El juego apareció
(al igual que el IV) en USA esta vez bajo el nombre de Final
Fantasy 3 (ya que el 5 al final no saliera) y cosechó lo que
Square llevaba tanto tiempo esperando: un gran éxito en
EE.UU.
Los usuarios
cayeron rendidos a sus pies y el templo de la saga Final
Fantasy se llenó, por fin, de fieles.
Tardó muy poco en
convertirse en el juego de rol por excelencia de USA y
atrajo a neófitos y a fans de toda la vida a partes iguales.
Entre sus méritos cabe destacar los mejores gráficos jamás
vistos en 2D y una banda sonora muy buena.
El mundo entero
al fin adoraba a Final Fantasy. Poco sospechaba nadie que la
cosa iba a cambiar drásticamente en un tiempo… ¡A mejor!
Los 4
cristales de Final Fantasy… (FF VII, VIII, IX & X)
Final
Fantasy VII:
En un principio
este Final Fantasy fue presentado para la nueva Nintendo 64
pero por problemas de Square con Nintendo, estos se pasaron
al bando de Sony y su flamante Playstation de 32 bits.
Estrenado en Japón, USA y Europa en 1997, tan sólo Metal
Gear Solid de Konami consiguió desatar tan tremenda euforia
colectiva como este capítulo de la saga Final Fantasy.
Liberado de las
restrincciones artísticas que imponía el software en
cartuchos, y armado con la inyección pecuniaria que
supusieron los 30 millones de dólares que Sony le
proporcionó, Square se propuso crear un juego capaz de
borrar las fronteras que separaban, hasta ese momento, a los
videojuegos de las películas. Con un equipo de más de 120
artistas, Square desarrolló un auténtico Coloso que ocupaba
tres discos y cuyas pretensiones superaban cualquier límite
establecido hasta la fecha.
A parte de contar
con una trama espectacular y un peculiar sistema de batallas
FF VII abría un nuevo frente en forma de escenas
cinematográficas que aparecían en determinados puntos de la
partida y que eran las mejores que se habían incluido jamás
en un juego.
Con el
lanzamiento de Final Fantasy VII Square más que revolucionar
el género, aniquiló el antiguo género de los RPG(s) elevando
el listón a una altura nunca antes soñada, y estableció unas
marcas que el resto de desarrolladores de software hubiesen
querido alcanzar.
Había nacido para
el mundo un nuevo género: el RPG cinematográfico. ¡Aleluya!
Del juego se
vendieron millones de unidades tanto en Japón como en USA
como en Europa. De hecho en el viejo continente marcó marcas
nunca vistas.
De paso,
consolidó la guerra de consolas dándole la victoria a Sony.
Ahora Final Fantasy dominaba el mercado a placer. Squaresoft
se enriqueció muchísimo y se puso manos a la obra un nuevo
proyecto…
Final
Fantasy VIII:
Ya durante las
primeras fases del desarrollo de Final Fantasy VIII se
desbordó el río de los rumores, y más de uno no podía dar
crédito a lo que escuchaba.
Con el estreno del videojuego en 1999 en todo el globo
algunos de estos rumores se hicieron realidad, como por
ejemplo el hecho de que los personajes principales ya no
serían minúsculos enanos achaparrados ni querubines súper
deformados si no, ¡horror! Seres de apariencia muy humana.
El héroe, Squall Leonheart se convirtió rápidamente en uno
de los protagonistas más carismáticos por su trabajada
personalidad.
A imagen y
semejanza del efecto que Final Fantasy VII ejerció sobre los
no iniciados, pocos pudieron resistirse a la consistencia de
la trama y a las excelentes caracterizaciones de Final
Fantasy VIII que fue un éxito rotundo y uno de los capítulos
más cinematográficos de la saga.
Sin embargo el
nuevo sistema de combate no cuajó muy bien entre algunos
adeptos lo que promovió en Square una revisión a dicho
sistema.
Con la llegada de
Final Fantasy VIII se rompió por fin la maldición del Final
Fantasy V que por fin consiguió aterrizar en tierras
extranjeras mediante el pack: Final Fantasy Anthology.
Por desgracia
para algunos, la antología llegó en el intervalo de tiempo
ocupado por dos titanes (final Fantasy VIII & IX) por lo que
pasó muy desapercibida.
Final
Fantasy IX:
Tras el rotundo
éxito del anterior capítulo, se realizó otro más, el último
para la consola de 32 bits, el Final Fantasy IX, que salió a
la venta en Japón a finales de 1999 y en el resto del
planeta entre 2000 y 2001 siendo otro éxito más para la
larga lista de Final Fantasy.
Square, haciendo
gala de una gran consideración para con su enorme base de
usuarios, y de una habilidad excepcional para escuchar y
aprender de las críticas constructivas sin permitir que las
mismas dictaran como debía seguir la saga, desarrolló Final
Fantasy IX.
Este juego supuso
un retorno a las viejas formas de la franquicia y una
especie de homenaje a los antiguos capítulos.
A pesar de
desplegar los valores de producción habituales, no se puede
decir que el juego fuese innovador. De hecho acuñó todas las
tradiciones y todos los principios de los mejores juegos de
rol que lo habían precedido. Para muchos fue tanto un viaje
a la nostalgia como una aventura nueva.
A diferencia del
Final Fantasy VIII, mediante la utilización de objetos,
corazas y demás los personajes mejoraban sus habilidades.
Además se obviaron los sistemas libres de clases de los
primeros juegos a favor de una estructuraducho más
reglamentaria. Por lo tanto, los personajes principales de
Final Fantasy IX disponen de habilidades que solo ellos
pueden aprender y las cuales resulta imposible cruzar.
Final
Fantasy X:
Con la llegada de
la superpotencia de la consola de 128 bits Playstation 2,
Square saltó a la nueva generación de principios de milenio
con otra joya más: Final Fantasy X.
Su salida fue en
2001 en Japón y en 2002 en el resto del mundo. El resultado
se repetía una vez más con el éxito rotundo obtenido
consagrándose como uno de los mejores videojuegos para
Playstation 2.
La mezcla
futurista medieval junto con unos gráficos y una banda
sonora nunca vistas hacían de él un juego único sin
antecedentes.
El carisma de los
personajes y la trama también lo consagraron, y añadió un
interesante sistema de esferas por el cual los personajes
conseguían habilidades y magias así como unos sistemas de
combate de estrategia total en el que los turnos eran más
resaltados que nunca.
Squaresoft estaba
mejor que nunca y la saga Final Fantasy brillaba en todo su
esplendor.
En abril del
2003, la gran compañía se fusionó con Enix, creadora de
títulos de rol como: Dragon Quest formando: Square-Enix.
Pero eso ya es otra historia ...
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